Superboy: Smallville Ataca

Superboy: Smallville Ataca

ECC recupera una de las etapas más memorable de Conner Kent en las manos de Jeff Lemire. Un tomo que rinde homenaje a la historia de su hermano mayor, que explora las dudas del personaje en su nuevo hogar y le enfrenta a misterios mientras madura como persona y como héroe.

Corresponden a Superboy #1-11, publicados en 2011 en USA.

Explorando la adolescencia

El tomo que hoy toca reseñar nos habla de la importancia de los amigos, de la confianza en uno mismo, de no juzgar a una persona por su exterior o apellido y en ayudar a la gente que más lo necesita. En definitiva, no solo supone un repaso a las características de un héroe sino también un canto de amor a esa América rural (Kansas, Texas), de la mano de un Canadiense como es Lemire.

El guionista de La liga de la justicia oscura” diseña una trama con un elemento común, el misterio alrededor de “El silo destrozado” pero que en cada número tenemos una particularidad que nos permite conocer mejor a Superboy y sus dudas existenciales. Desde el amor juvenil con la sobrina de Lex (que lleva el nombre de un viejo amor de Superman), a la necesidad de confiar en alguien y su lado más humano como cuando organiza una carrera con Kid Flash, rindiendo homenaje a la famosa competición entre sus homónimos adultos.

Por otro lado, Lemire se atreve a contarnos un poco más de la historia de Smallville y en especial, de la propia historia de los Kent. Así, conocemos al primer miembro de la familia en residir allí y además con un puesto importante, que no pensamos revelar porque ya sabéis mi política al respecto. En  este capítulo descubrimos también las fuertes convicciones el morales de los antepasados de Pa Kent.

Por último, señalar que el ritmo es correcto, aunque reconozco que si no estás muy involucrado con el personaje, como es mi caso, es difícil entrar a disfrutar al 100% de las historias y muchos diálogos son pasados por alto porque la introducción de algún secundario no acaba de enganchar del todo, como es Psionic Lad.

Eso sí, si estáis con dudas preguntar a mi compañero Jorge – Fan absoluto del personaje- que seguro que os dirá apuntes y detalles del personaje que hacen que os enganchéis a sus aventuras.

Distintos artistas pero la calidad está asegurada

Aunque contamos con un dibujante principal como es el italiano Pier Gallo, que inyecta un aire Europeo que le viene muy bien al ambiente rural del hogar de Superboy (Atentos a los excelentes Flashback), Jeff Lemire se une con jóvenes talentos como el brasileño Marco Rudy o el español CAFU, con una experiencia envidiable en la industria Norteamericana, y por último, cuenta con los lápices de un veterano de la industria como es Pete Woods (Wonder Woman).

Con todo este plantel, este tomo de Superboy es una delicia para los ojos ya que por sus páginas tenemos distintos estilos, distintas formas de estructurar las viñetas y todos demostrando un respeto al personaje que se transmite a través de los números.

Destacar también a Jamie Grant y a Bit a la tinta y al propio Grant, Rudy y Dom Regan al color. Destacar en este aspecto el capítulo “El fin de los días”, a cargo de Marco Rudy, simplemente hipnótico y que consigue que te fijes en toda la composición y en la combinación de las distintas tonalidades.

Conclusión

Como os digo, es un tomo para fans del personaje que veo complicado que consiga enganchar a indecisos o a novatos en el universo de Superboy.

Aunque si hay que recomendar una etapa sería la ideada por Lemire en donde las aventuras son un reflejo del proceso de madurez del protagonista, al igual que las películas de los 80 hablaban sobre dejar atrás la adolescencia y convertirse en adultos.

Ojalá vuelva a recuperar el buen camino, ya que la serie actual no pasa por su mejor momento. En abril comienza una nueva etapa…. Crucemos los dedos.

 

Iskander López

 

No hay comentarios

Agregar comentario