JLA: Pesadilla de verano

jla_pesadilla_de_veranoAntes de que Grant Morrison se hiciera cargo de la colección regular de la Justice League, Mark Waid y Fabián Nicieza idearon una trama que sirviera de introducción a la nueva etapa,  en donde los héroes no recuerdan que lo son, mientras los ciudadanos empiezan a experimentar poderes. Les acompañan Jeff Johnson (Green Lantern) y Darick Robertson.

Reencuentro

En la introducción que acompaña al cómic, escrita por Grant Morrison, el genial autor nos habla de la época oscura del cómic y el resurgir de los valores clásicos, gracias al “Kingdom Come” del propio Waid y el maestro Alex Ross. En un momento en donde la moda era acercar a los superhéroes a la depresión emocional, el guionista de “Superman: Legado” ideó una trama en donde los personajes clásicos deben, en primer lugar, encontrarse a sí mismos y después, sentirse parte de un grupo y recordar el  motivo de su lucha. Porque no nos engañemos, sería más fácil esconderse y dejar que otros se ocupen de sacar la basura.

Con ese planteamiento, la historia no se detiene en nimiedades y desde la primera viñeta, los guionistas dejan ver su pasión por las viejas historias, al colocar a Kyle Rayner como un dibujante de cómics falto de inspiración (basado en el propio origen del personaje, como artista gráfico), que no acaba de encontrar sentido a la historia que está desarrollando. Unido al hecho de que todo el mundo tiene poderes, da la sensación de que las historietas pierden relevancia, en una clara metáfora a las versiones realistas y violentas de la época, que llevaron a que muchos aficionados vieran como algo desfasado los argumentos sobre los valores, la bondad y la esperanza. Al respecto, nada como la conversación del protagonista con su vecina. Clara y directa.

A partir de ese momento, la historia se centra en el despertar de cada uno de ellos y los guionistas se preocupan de mostrar sus personalidades, de manera que el lector pueda recuperar sensaciones y sentir las razones por las que se enamoró de estos héroes. Ya sea por la nobleza de Superman, el escepticismo de Batman, la alegría de Flash, el valor de Wonder Woman, el liderazgo de Aquaman, la templanza del Detective Marciano o el desparpajo de Green Lantern, uno se ve reflejado en cada uno de ellos, al representar las cualidades que toda persona debería poseer y como se enfrentan a los problemas, pensando en lo que es correcto y poniendo sus intereses a un lado.

A partir de ahí, lo que menos importa es el villano, ya que el propio cómic se encarga de restarle importancia, al introducir la futura llegada de una verdadera amenaza. En ese sentido, la trama no acaba de aprovechar del todo la idea de que algunos de ellos sientan reales sus deseos más íntimos(una vida normal, tener a sus padres, estar junto a su familia…), ya que no da tiempo a profundizar en ellos. Su “despertar” se produce de manera acelerada, sin medir los tiempos, restando importancia a lo contado en viñetas anteriores y por lo tanto, eliminando la conexión emocional.

Trazo irregular

Respecto al dibujo, estamos ante uno de los ejemplos en donde un personaje puede cambiar totalmente de rostro, de un plano a otro. En especial, Bruce Wayne y Superman, que van sufriendo transformaciones en su cara, llegando a ser figuras de una película de fantasmas.

Por lo demás, se centran en los diseños clásicos de los trajes, recogiendo las versiones más modernas de los personajes, de manera que los lectores de la época se sientan cómodos, a la vez que rinden tributo a épocas pasadas.

Todo ello, unido a unas gamas de colores que recuperan la luz, hasta en las situaciones más problemáticas, reforzando la idea de la lucha del bien contra la época oscura.

Conclusión

Una buena excusa para comenzar una nueva etapa, a pesar de un desarrollo acelerado, reforzando la sensación de capítulo introductorio sin mayor relevancia.

Después del rescate del “Viejo estilo”, veremos cómo lo desarrolla el bueno de Morrison.

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