Crítica y Review de SHAZAM!

WB y DC vuelven a ofrecernos una nueva entrega de su universo cinematográfico que sufrió un retroceso preocupante con “Justice League” (tenéis nuestra crítica pinchando aquí), pero que se recuperó con la película en solitario de “Aquaman” (crítica aquí).

Ahora, nos llega la película más familiar de las estrenadas hasta la fecha, con un personaje poco conocido, fuera del ámbito comiquero, pero que transmite ese aire de aventura juvenil apta para cualquier público.

Unidad

El guion de Henry Gayden, en su primera gran producción, desarrolla una historia ideada por el propio Gayden y su compañero Darren Lemke (Pesadillas), que recupera el espíritu de los 90 y nos ofrecen una aventura en donde el mal es una amenaza real (la escena de la oficina vuelve a demostrar que DC ofrece villanos que de verdad son una amenaza) pero en donde se respira una aventura familiar, donde los protagonistas más pequeños aprenden el valor de la amistad y la familia mientras maduran gracias a su enfrentamiento con el villano. Todo ello es un reflejo del proceso de maduración de los más jóvenes, algo que quedaba evidente en el clásico “Los Goonies“, o en películas de tono más fantástico como “Una pandilla alucinante” o “Big“, film del que coge algunas referencias e incluso le hace un elegante homenaje.

Como siempre os decimos, no se puede estar comparando todo el rato el cómic con su adaptación, ya que ambos mundos tienen un lenguaje diferente y lo que funciona en las viñetas puede no hacerlo en las salas de cine. Ahora bien, siempre es importante que se aprecien ciertos mínimos y, en especial, que uno vea la esencia del personaje. Aquí tenemos un Billy Batson bien llevado a la gran pantalla, ya que el espectador tiene tiempo para entender su situación, comprender su frialdad con las personas y formar parte de su viaje hasta sentirse parte de algo. Por supuesto, todo ello rodeado de otros personajes, que ayudan a mostrar el mapa emocional completo. La familia de acogida (uno de los puntos fuertes de la película), su propia historia familiar (directa e incluso con insinuación de violencia doméstica) y, como ya hemos dicho, el villano (mostrando otra faceta muy real, como es la necesidad de impresionar debido a una educación estricta y en donde la debilidad no está permitida).

Con todo lo anterior, el director David F. Sandberg (Nunca apagues la luz) cambia de registro y se enfrenta a los efectos especiales y a una producción de 100 millones de dólares, con soltura. Es consciente de que no tiene la experiencia para crear épica como Zack Snyder o con la habilidad para cautivar de James Wan, y por ello apuesta por los personajes (todos tienen su momento), el humor (bien introducido y sin llegar a cansar) y procura no alargar en exceso las escenas de acción (en el último tercio se nota en ocasiones el toque del ordenador, al apostar por fijar el plano en exceso en algunos momentos de lucha). El resultado es un ritmo ágil, sin miedo a mostrar escenas violentas (para el tipo de público al que está destinado) y dando oportunidad a jóvenes actores de mostrar su potencial.

Futuros talentos

Sin duda, los chavales son los que conseguirán cautivar al público durante las poco más de dos horas que dura la película. Desde el prácticamente debutante Asher Angel (Billy Batson) tiene ese aire de pillo, pero con el carisma suficiente para conectar con el público y caerle simpático a pesar de su actitud inicial. Junto a él, tenemos al cada vez más ascendente Jack Dylan Grazer (IT) que con su versión de Freddy, el hermano friki de los superhéroes, vuelve a demostrar su versatilidad como actor, con un buen dominio de la expresión corporal durante todo el film. Y entre ellos, tenemos a Zachary Levi (Chuck) que al igual que hizo Tom Hanks, logra hacernos creer que es un crío con esteroides. Su don para la comedia y la conexión que tiene con Freddy hace que estemos ante un trío que transmite camaradería y si bien no tienen grandes momentos de acción para lucir un registro más dramático, logra esa combinación de descaro juvenil y miedo al tener la mente de un niño. 

Rodeándoles tenemos a todos los niños del hogar que nos conquistan desde el minuto uno, en especial Faithe Herman (la hermana amorosa) y el Gamer Ian Chen (con su momento “¿Ya es de noche?” hace que sea imposible no adorarle).

Por su parte, Mark Strong vuelve a hacer… un villano ya visto en su filmografía, pero es verdad que tanto su Siniestro en “Green Lantern” como el presente Sivana son bastante fieles al cómic y su presencia siempre impone. Destacar que tiene una de las mejores escenas junto con nuestro querido Johm Glover (Papa Luthor en “Smallville”) que repite un poco su papel en la serie del joven Superman, pero su talento siempre es bien recibido. Su personaje en el coche y luego en la oficina, no tiene nada que ver y uno aprecia la capacidad que tiene para que, en solo dos escenas, uno recuerde su trabajo.

Por último, tenemos una sorpresa agradable con Adam Brody (“The OC”, donde interpretaba a un fan de los cómics), como la versión superhéroe de Freddy, destilando naturalidad en pantalla y a Djimon Hounsou (La Isla), cuya presencia física encaja con el viejo mago.

Respeto

SPOILERS EN ESTE TRAMO DE LA CRÍTICA

Si primero fue Zack Snyder, ahora le ha tocado a Henry Cavill sufrir una falta de respeto por parte de WB. Entiendo que está negociando su contrato (le falta una película para cumplirlo) y que visto el desastre de “Justice League” y el éxito de la última de “Misión Imposible” quiera tener mejores condiciones, pero que la productora sea capaz de meter a Superman solo de cuello para abajo es otro ejemplo de cómo está la situación.

Para hacer eso no metas al personaje o introduce a otro de la Liga. Hacer eso demuestra no respetar un periodo de negociación y lanza un claro mensaje. Nosotros lo podemos hacer sin ti…. Así que tú verás.

Veremos si Henry Cavill aclara el tema, pero así de entrada la imagen más que emocionar es una bofetada a su trabajo y a la entrega que le ha puesto al personaje.

Con lo fácil que era hacerlo de otra forma….

Conclusión

Una película muy divertida y que toda la familia disfrutará de principio a fin. El primer personaje más juvenil del universo DC entra en escena y el tono es más que acertado, aunque no olvida el respeto a los villanos.

Con los guiños a Black Adam (The Rock ha lanzado un mensaje de agradecimiento por el éxito y está deseando vestirse del personaje) y con la aparición en la primera escena postcréditos del malvado Mister Mind (el gusano parlanchín que es capaz de manipular la mente), nos espera una secuela en donde los problemas aumentarán y la presencia de algún otro superhéroe será más que necesaria….

Recupera el niño que llevas dentro y di su nombre….

SHAZAAAAAAAAAM!

4