AQUAMAN: Crítica y Review

Tras la enorme decepción que supuso, al menos para los que hacemos esta web, la gran reunión de los superhéroes de DC en “Justice League” (cuya crítica podéis leer pinchando aquí), llega el turno para uno de los personajes que se estrenaba en dicho film. Hablamos, por supuesto, de Aquaman

WB ha querido dejar las riendas del timón a su niño bonito, James Wan (Insidious), que ha dado muchas alegrías a la productora tanto a nivel crítico como económico. Después de coordinar con Zack Snyder lo que podía verse sobre el universo de Arthur Curry, en su presentación en pantalla grande, Wan nos enseña su visión del universo DC.

Jugando

En primer lugar, cabe señalar que si algo funciona en DC es que cada director intenta plasmar su propio estilo, aunque luego venga la productora y se cargue su visión, o parte de ella. En esta ocasión, Wan sale de su zona de confort, el género de terror, y propone todo un viaje a través de los géneros cinematográficos a la vez que vemos la evolución del héroe acuático. De esa manera comenzamos con una historia romántica para pasar por un conflicto de la realeza (lo que comúnmente se conoce como conflicto Shakesperiano), la búsqueda de uno mismo, la aventura más clásica, secuencias de pura acción con imágenes propias de viñetas, vuelta al terror (la parte de la fosa es uno de los grandes momentos de este universo) y terminamos con un in-crecendo que busca la épica. 

Todo lo anterior es mostrado por el joven director con mucho dinamismo, logrando ser totalmente creíble en las escenas acuáticas (impresionante la entrada a la ciudad), enérgico cuando toca (los flashback con su entrenamiento) y generoso en las escenas de acción (visualmente muy limpias y molestándose en dar protagonismo a Mera en la secuencia de Sicilia, en un “plano secuencia” que recuerda al Tíntin de Spielberg). Además, se preocupa de que los villanos no sean malos por naturaleza sino que les da el tiempo necesario en pantalla para que el espectador entienda sus motivaciones e incluso pueda entender su odio (todo el tema de la contaminación o la dejadez del héroe en la historia de Black Manta), llegando a ocupar, en los primeros compases del film, más minutos que nuestro protagonista. 

Por otro lado, en donde sí encontramos novedades en nuestro querido universo es el apartado del guión. El argumento ideado por Geoff Johns, James Wan y Will Beall, es plasmado en diálogos por el propio Beall (Ganster Squad) y David Leslie Johnson-McGoldrick (Expediente Warren) rompiendo la conexión establecida hasta la fecha con el resto de películas. Es decir, en cada una de las producciones estrenadas (incluso en la de Wonder Woman ambientada en el pasado) siempre se mezclaban los personajes haciendo aún más creíble y real la propuesta de Snyder. En esta ocasión, salvo una referencia y un mal planteamiento – del que hablaremos después – no hay rastro del resto de personajes. Siempre me parece curioso que ciudades se ven afectadas por un fenómeno marítimo sin precedentes y no hay ni un plano donde se vea al resto de miembros de la Liga. Más allá de cualquier decisión de despachos, a nivel cinematográfico no me parece buena decisión y lo único que logra es transmitir la lenta desconexión de todo lo creado hasta ahora. 

Ya lo apuntaba anteriormente, pero la primera conversación entre Mera y Aquaman me parece que se podía plantear de otra manera. Si bien no es ningún agujero de guion como se está vendiendo en algunos medios, sí que queda raro que tenga que presentarse cuando ya estuvieron juntos en “Justice League” e incluso le acompañó a la zona de las Cajas Madre. Si bien se sabe que Wan le pidió al bueno de Snyder que no llevara a Aquaman a la ciudad de Atlantis, para ser él quien mostrara ese momento clave, no se opuso a la aparición de Mera y por eso se debería a ver planteado mejor la secuencia que aquí nos ocupa, evitando transmitir cierta confusión al espectador. 

Por su suerte, son detalles que tampoco hacen desmerecer al film y, más allá de la labor de Wan, el trabajo de sus principales actores hace que uno disfrute con los personajes.

Villanos a la altura

Como siempre en DC, el casting sigue siendo totalmente acertado. A Jason Momoa ya lo conocíamos y aunque como actor sigue siendo muy limitado, su presencia y carisma ante la cámara es innegable y consigue que uno quiera ponerse el traje del Rey de Atlantis. Lo mismo ocurre con Mera, actriz limitada a quien le cuesta cambiar la expresión pero que funciona a la perfección como princesa rebelde. 

Ahora bien, los que funcionan a todos los niveles, interpretación y presencia, son Patrick Wilson (uno de los actores que merece tener más proyectos) y el ascendente Yahya Abdul-Mateen II quien después de demostrar su talento en la recomendable “The Get Down“, tiene la oportunidad de enseñar su parte más dramática, su ira y sus habilidades para los efectos especiales. Sus respectivas construcciones, King Orm y Black Manta, logran que el nivel de los villanos siga en aumento, aportando matices a medida que avanza su historia y dejándonos con ganas de más. Algo clave a la hora de construir un personaje que tiene previsto aparecer en más ocasiones. 

El resto de personajes cumplen su cometido, con una Nicole Kindman que está viviendo una segunda juventud interpretativa (utilizando su historia como punto de salida y final de la película) y otros que trabajan en la sombra pero haciendo un buen papel con sus voces (Djimon Hounsou o John Rhys-Davies).

Conclusión

Una película distinta dentro del plan inicial de Zack Snyder, pero que sorprende por su mezcla de géneros bien llevada, su descaro con el colorido (incluso al poner la canción de Pitbull en un breve plano, algo que descoloca totalmente) y con un ritmo que funciona como un reloj. Lo único malo es que, en su afán por ser algo totalmente diferente, se olvida de parte del camino recorrido y su guion parece que quiere relacionarse lo menos posible con el pasado. 

Por suerte, los actores y actrices siguen dándonos alegrías y aquí tenemos a un elenco que, aunque desigual en cuanto al talento, sabe moverse en pantalla dando dignidad a sus personajes y dejando ganas de conocer más de sus motivaciones, en especial los dos villanos principales. 

A punto de llegar a los 600 millones mientras escribo estas líneas, veremos a dónde van las películas sobre DC Comics y si “Aquaman” ha sido la primera piedra de la nueva dirección que busca WB.

A nivel totalmente personal, la cuarta en orden de preferencia del universo DC.

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