Las aventuras de Superman: Por Mark Millar

Empezamos a repasar la mítica etapa de Mark Millar a cargo de Superman, en su línea más clásica y desenfadada.
Una serie que es recordada con cariño por los fans y para todos aquellos que consideran que no se puede llevar a un personaje a nuevos lugares, supone el reflejo del “verdadero” Superman…
Publica ECC Ediciones.

Animación

Como bien señala la contraportada, la etapa nace del éxito de la serie de animación emitida, por primera vez, en 1996 y de la cual se pensó lanzar una serie de cómics que complementen a la misma. A pesar de ello, el autor de “Superman: Hijo Rojo” no quiso perder parte de su personalidad, apostando por darle su toque y centrarse más en su propia versión del personaje que en realizar un traslado fiel de la pantalla al cómic.

Una vez puestos en situación, cabe destacar que uno asiste a una versión más accesible al gran público, en donde niños y adultos disfrutaran la serie por igual. La mayoría de los episodios, salvo los centrados en la relación con Lex Luthor (maravillosa la historia de “¿Cuánto puede odiar un hombre?”) cuentan con grandes dosis de humor, mucho juego entre los distintos personajes y, lo principal, una descripción de cada uno de ellos que recupera el espíritu clásico. Eso significa personajes que son o buenos o malos, sin caer en los grises actuales, marcando bien el territorio de cada uno.

Por otro lado, Millar es consciente de que las historias deben tener mucho ritmo y que no se encuentra en una serie destinada a un público reflexivo, por lo que las páginas reducen el número de viñetas, agilizando la lectura e involucrándonos en la acción, sintiendo los combates en Metrópolis como si fuéramos nativos de la ciudad del mañana. El saber hacer de Millar que logra cambiar el foco del protagonista a los secundarios, demuestra un gran cariño por el universo de Superman y cada uno de sus habitantes.

Pura animación

El trabajo de Aluir Amancio y Mike Manley sí que bebe de la animación ya que sus diseños reflejan fielmente lo que vemos en pantalla, consiguiendo que cada página cobre vida.

Por otro lado, sus diseños del resto de personajes del universo DC logran sacarnos una sonrisa, ya que muchos de los héroes y heroínas que aparecen, transmiten esa alegría y despreocupación de las etapas previas a los oscuros 80 y algunos cómics de finales de los 70.

No podemos dejar de comentar el excelente trabajo de Terry Austin a la tinta, dando el toque final al trazo de su compañero y permitiendo que los personajes se vean tan sueltos y dinámicos.
Por su parte, la labor de Marie Severin al color, ofrece páginas con tonalidades claras, potenciando el espíritu del personaje y de la serie en general.

Conclusión

Primera entrega de una de las etapas más queridas por los fans, ya que recupera el Superman más ameno y luminoso, sin tiempo para dramas existenciales.
Un trabajo que sabe combinar la personalidad de su guionista con la obligación editorial de ser una adaptación de la serie de animación, aspecto que se consigue en el apartado gráfico.

Irrepetible.

0