Superman: Lois y Clark #5

Guión: Dan Jurgens

Dibujo: Neil Edwards, Scott Hanna

En plan tensión por ver a nuestro héroe derrotado al final del número anterior, nos trasladamos varios años atrás para ver como el Batman de esta tierra de los New 52 reparte estopa a un grupo de ninjas. En el fervor del combate, un arquero dispara hacia Batman pero la flecha es interceptada por un rayo rojo. La visión solar de Superman ha salvado al doble de su mejor amigo en este universo. La conversación entre Lois y Clark que guía el flashback hablan sobre como este Batman es igual al de su tierra. Se revela que Superman casi se muestra ante él, dejando a la luz lo que Clark siente. Echa de menos alguien con quien contar por encima del resto aparte de Lois. Echa de menos tener un amigo.

La conversación sigue pero ya no estamos en Gotham. Estamos en la nueva granja de los Kent, o mejor dicho, de los White. Es el quinto cumpleaños de John. Lois y Clark echan de menos sus antiguas vidas: Ser Superman a ojos del mundo, el Planet… Pero saben por qué lo hacen, por la seguridad de su hijo. El mismo motivo por el que no pueden contarle sus secretos, aunque saben que tarde o temprano tendrán que hacerlo.

Nos trasladamos a donde lo dejamos en el número anterior. Superman, el original, sepultado bajo las rocas que antes eran una montaña. A lo lejos, en la nieve, su enemigo, acompañado de Hank Henshaw controlado mentalmente por Blanque. Ambos entran en la nueva Fortaleza de la Soledad para intentar hacer volar una nave que Clark oculta entre sus paredes. Pero entonces suena el teléfono, y la voz de Lois se revela ante los enemigos de su marido.

Blanque descuelga el teléfono y amenaza a Lois, disfrutando cada palabra. Pero Superman irrumpe en la estancia cargado de furia al escuchar la amenaza a su mujer y su hijo. La pelea es brutal para ambos contendientes. Pero parece que Blanque tiene una ventaja. Su control mental le permite utilizar lo que hay a su alrededor, y su elección es un robot gigante como arma contra el héroe kryptoniano. Mientras pelea con el robot, dos espectadores más siguen la pelea. Lois, impotente al otro lado del teléfono; Henkshaw entra en la nave e intenta descifrar sus controles.

De la nada, un rayo rojo impacta en la espalda de Blanque. Superman ha ganado… pero no ha sido él el que asestó el golpe final. Ha sido Hank Henshaw. Para la sorpresa de todos, y en especial de Superman que incluso desconocía que esa nave tuviera armas para disparar.

Superman coge a Blanque y lo arroja de nuevo a su celda. Mientras Blanque hace alarde de amenazas contra el héroe, una voz femenina entra en escena. Dratania, una chica que, al igual que su vecino de celda, Klon, no podrían sobrevivir fuera de esas paredes. Esto da a entender que no es una prisión para todos, Superman también le está salvando la vida a otros, como es habitual.

Nos perdemos en la distancia y llegamos a Nuevo México. Donde acudimos a la salida de prisión de un nuevo personaje. Bradley Glenn, un expresidiario recién salido de la trena al cual una reportera de televisión le va a ofrecer una oferta que no podrá rechazar: Ser una estrella de la televisión siendo un súper villano delante de las cámaras.

Volvemos con Clark, que ha viajado con Henshaw para dejarle en la isla donde aterrizó su nave y donde le están buscando. Superman le deja allí y al marcharse, Hank revela algo extraño. No había armas en aquella nave, el rayo provino de una gema roja que ocultaba en su traje. La roca del olvido.

Ya cerrando el capítulo, y tras esta revelación, aparecemos en lo que parece una sauna en una gran nave espacial, donde la extraña cazadora que ha ido apareciendo en los números anteriores es informada del paradero de dicha roca. Por lo tanto, parece que ya sabemos cuál es su rumbo definitivo.

Al contrario que en otros números, no acabamos con este personaje. Queda una última escena: El reencuentro con Lois. Una Lois aterrorizada por la persecución que Intergang está llevando contra ella y su hijo ahora que Bruno Manheim les ha puesto cara, una persecución que ahora tiene una nueva víctima, su amiga Cora. Pero aún queda algo que revelar, pues al otro lado de la habitación de hotel, alguien que, por una viñeta, parece también tener superoído, acaba de escuchar como su madre admitía que su padre es Supermán.

CONTINUARÁ……………………………………….

Opinión personal: La verdad es que me siento más que afortunado de reseñar esta serie. Si bien Jurgens ya se ha afianzado desde hace años como un gran guionista, obras como estas hacen este hecho indudable. No siempre las grandes historias se escriben en las series principales, este es el ejemplo de ello. Esperemos que lo sea por muchos más números. Si tengo que poner alguna pega a este número es la poca intervención de John, ese niño es un puntazo que hay que seguir explotando.

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