El fin del mañana (5-7)

Seguimos repasando la serie semanal del universo DC, en donde se nos presenta un futuro apocalíptico, debido a una inteligencia artificial.

A continuación, repasamos los números que van desde el 17 al 29 de su edición USA.

Mejorando la propuesta

No conviene dejar pasar por alto la dificultad que supone escribir una trama semanal, pretendiendo que el interés no decaiga y que todas las historias tengan el mismo nivel de interés. En ese sentido, se agradece el esfuerzo de sus responsables, pero volvemos a encontrarnos con partes que carecen de interés y otras que comienzan a resurgir con fuerza.

En el segundo grupo, tenemos la presencia de Superman. La línea argumental sobre la identidad del Kriptoniano, la cual no acaba de romper, entra en escena en el momento justo. Ayuda a que el evento recupere la garra que estaba perdiendo y nos muestra un Kal-El diferente, consciente de sus actos y pasando por una etapa de autoflagelación que le hace alegarse de sus responsabilidades. Su arco argumental combina los momentos más reflexivos – gracias a un Constantine que sabe cómo pincharle – con una versión más guerrera del personaje, quien no tiene problemas en aparecer de la forma más explosiva posible. Veremos cómo se desarrolla en próximas entregas, pero todo hace indicar que su vuelta a la primera línea de defensa promete emociones fuertes.

Respecto a la línea principal, la relacionada con el Batman del futuro, va ganando peso y las breves escenas entre Hermano Ojo y su creador nos ofrecen nuevos rasgos de la personalidad de la IA, mostrándose como un experto manipulador que no le importa jugar con los sentimientos. La presencia de un nuevo jugador en el proceso de su creación, aumenta el interés del lector y devuelve las ganas por conocer un poco más a tan extraña criatura.

El resto de tramas repiten un poco situaciones vividas en anteriores entregas, aunque les da un cierre que ya estaba tardando. Una forma de colocar a los lectores en un momento de tranquilidad y de confort emocional, el cual no durará mucho al entreverse momentos de tensión en los próximos números.

Las que siguen sin funcionar es toda la parte de Cadmus, mezclando demasiados personajes y al tener a todos tan “embotellados” produce una sensación de falta de interés al no proponer nada nuevo.

El rostro de Superman

Ya hemos hablado de los distintos artistas, así que si nos centramos en el tomo 5. En él, observamos como Kal-El sufre muchos cambios en su rostro, perdiendo parte de la garra que transmite en su primera viñeta. El motivo es una simplificación del rostro, provocando que parezca mucho más joven de un plano a otro.

El resto mantiene el nivel de las entregas anteriores, intercambiando el espectáculo visual de las escenas galácticas con el drama que se respira en la tierra.

Conclusión

La serie da signos de estar viva y todo se debe al cierre de algunas de las tramas, unido a la aparición de Superman.

¿Conseguirán vencer al Ojo?

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